carne de exportacion
Qué yeta ser mujer
QUE YETA SER MUJER
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Antes que nada, ponemos este gel macerante. Olor a rosas ya sé que no tiene, pero vos quietita hasta que seque. Porque el gel contrae y estira, contrae y estira, hace este trabajo ¿ves? Y eso es lo que estimula la irrigación, justo lo que vos necesitás, porque tenés la piel bastante apelmazada. Ahora ya secó, respirá hondo que pego el tironcito, vamos, qué es un tironcito para una mujer. ¿Acaso todavía no sabés cómo es el reparto? Las mujeres lloran, los hombres se divierten. Siempre ha sido así y seguirá siendo así por los siglos de los siglos. Al principio, como vos, una tiene las ilusiones bien sanitas, como la piel de un bebé, pero después el globo se pincha, pif, y empieza la amargura. Pero decime ¿cuánto hace que vos no te hacías una limpieza de cutis? Ay ay ay ay ay, es que para ustedes las chicas jóvenes  todo es hoy, todo es ya ¿Y mañana? Mañana es cuando empiezan los problemas. Y si no, preguntale a la señora que atendí antes que a vos. Pobre mujer, casada con un camarista chupacirios de esos que mucha misa y mucho avemaría y al final la dejó con los cuatro chicos, el álbum de casamiento, el rosario bien colgadito en el respaldo de la cama y ni un centavo. ¡Uy uy uy uy uy! aquí tenés un enjambre de comedones. Menos mal que a tu novio nunca se le va a ocurrir mirarte con una lupa como yo. Ellos solamente ven lo que les conviene ver. Y a vos lo que te va a convenir es venir dos veces. Porque todo esto no sale en una sola sesión, qué esperanza. Vamos a necesitar dos etapas. Primero una limpieza general y después un repaso fino. Recién ahí vamos a llegar a la verdadera piel, a la piel virgen, ¿me entendés? Es que los hombres son una desgracia y me quedo corta, son una cadena de desgracias. Ahora vamos a hacer vapor para abrir bien los poros, porque si uno aprieta con el poro cerrado se hace como una explosión interna. El sebo en lugar de salir para afuera entra todavía más adentro, se estaciona y ahí hace un quiste definitivo. Pobre mujer, la del camarista digo, lo de ella al principio parecía un quiste, después una mola, y al final terminó siendo útero invertido. Se le va achicando, achicando y se le va poniendo duro, duro, como un carozo de aceituna. ¿Vos creés que a él le importa? ¡Qué le va a importar! Ahora con este palito y esta gasita que te muestro acá te los voy a empezar a  apretar y que salga lo que salga. Eso sí, te va a doler un poquito. Vos cerrá los ojos y pensá en los dedos de los pies. Sí, no me mirés con esa cara, es una técnica oriental, de la distracción del dolor creo que se llama. Metételo bien en la cabeza, la piel, si no la mantenés todos los días, se fatiga. Y eso no se nota hoy, no se nota mañana, pero un día cumplís treinta, treinta y cinco con suerte, y se te derrumba todo al mismo tiempo, empezando por el marido que tenés al lado. Primero parecen de hierro y después resultan de mantequita. El pánico, qué casualidad, les agarra justo cuando a vos te aparece la primera arruga. Patas de gallo y patitas para qué te quiero. Ahí es cuando empiezan a babearse por las de quince y cuanto más degeneraditas mejor. ¡No sabés el barrito que te encontré aquí! Es doble, tiene dos cabezas. Te lo voy a apretar primero en este sentido y después en el otro. Vieras lo que te sale. Mirá, no te miento, miralo bien. Y eso que todavía no salió del todo, falta la mecha que es lo peor. La mecha es como el ancla del barrito, está bien incrustada en la endodermis, endo ,adentro y dermis, piel. Primero te adoran, te persiguen, ya sabés lo que quieren ¿no? y hasta que no cedés no paran. Después, claro, cuando vienen las responsabilidades se les ve bien la hilacha. ¡Qué basura te está saliendo de aquí! No te muevas, no te muevas que ya termino, vamos ché, no seas exagerada. Lo que pasa es que la base de la nariz es lo que más duele, por algo a esta parte la llaman triángulo de la muerte, aunque para mí el triángulo de la muerte está bastante más abajo ¿me entendés? Ahí empiezan y terminan todas las desgracias. Dame la mano, no seas tonta, ahora pasate un dedo por aquí ¿ves? esto es espinilla y esto es comedón, la diferencia está en el pelo, es muy finito, pero pelo al fin. Por suerte en cuanto me casé empecé a estudiar cosmetología, ni que hubiera adivinado lo que me iba a pasar después, lo que tarde o temprano les pasa a todas, qué yeta ser mujer. Un masaje de crema desincrustante te vendría bien , porque vos tenés comedones rebeldes, muy rebeldes. Las cosas empezaron mal y siguieron peor. El se volvió cada vez más exigente. No con las comidas ni con las camisas, que eso hubiera sido lo de menos. Tenés bigotito vos ¿eh? no te lo saqués nunca con cera, si no te va a ir quedando una sombra oscura para toda la vida. Siempre con pinza, pelito por pelito. Todos los días me molestaba y a veces hasta dos veces por día. Y aquí en las mejillas también tenés bastante pelusa. Tricoestacia se dice. Trico, pelo; estacia, que está ahí. Tendrías que pasarte un poco de agua oxigenada, te daría como una luz dorada porque vos, te voy a ser franca, tenés un tono de piel muy aceituna. Además, él no era normal, era una cosa impresionante, un dolor que bueno bueno. Y una, en esa época, no sabía nada de nada, éramos pobres inocentes. ¿Ves esta gasa negra? es tuyo, lo que te fui sacando de la frente, ni que tuvieras ideas negras en la cabeza vos. Lo que sí, te veo bastante ojerosa, seguro que fumás y las toxinas ¿por dónde salen, eh? ¡Por la piel! La piel elimina para poder respirar. Perdoname la comparación, vos dirás qué feo, pero es como la materia fecal. Si vos no vas de cuerpo, el organismo se intoxica. Los primeros días tenía diarrea solamente de acordarme de aquello y así estaba, del baño a la cama, de la cama al baño. Una llegaba a la noche de bodas como al matadero. Con el terror de morirse de una hemorragia porque decían que ellos entraban como en trance, que se ponían como bestias primitivas. Pero la primera noche otra que hemorragia, himen puerilis me dijo el médico, un caso entre miles. Aquí tenés una verruguita, ahora es casi imperceptible pero crecen las muy desgraciadas y además las verrugas llaman a las verrugas. ¿Querés que matemos dos pájaros de un tiro y te la saque? ¿No, seguro no querés? Mirá que tengo muy buena mano ¿ves este bisturí chiquito? Lo esterilizo y después son dos tajitos. Con dos tajitos se soluciona, señora, pero lo que no me dijo fue lo que pasaba después con la cicatrización. Ahí te quiero ver Catalina. Cada noche era un suplicio. No, no te me hundas en el sillón que ya falta poco. Pero sos increíble vos, tenés piel mixta pero al revés. Donde debería ser grasa es seca y donde debería ser seca, es grasa. Hay cosas peores, me dijo el médico, como ser el himen leñoso. Les pasa a las mujeres que no...¿me entendés? Entonces se les va poniendo grueso como una oreja y después hay que operar. Extraer la oreja para poder eliminar todo aquello ¿te das cuenta? acumulado durante meses y meses allá abajo. No hay nada que hacerle, los años no perdonan, se notan en todas partes, y mientras tanto los hombres ¿qué? pura risa, puro blá blá. Cuando él se quiso ir fue cuando yo empecé con el problema del ovario. Aquí te va a salir un poquito de sangre, no te preocupes porque la sangre es lo que más depura, después se te va a hacer cascarita. ¡Ni se te ocurra tocártela! Las manos bien tranquilitas, porque si no, te queda la cicatriz para toda la vida, es lo que tiene esta piel tan finita que está tan cerca del ojo. Se nota todo. No era un quiste, eran muchos quistes, un racimo de quistes, el doctor me lo mostró, es increíble que algo tan chiquito como el ovario, como la punta de esta uña, pueda traer tantas complicaciones. Ahora imaginate que con aquello ahí adentro yo no podía...pero él se las arreglaba igual. Los hombres no se pueden aguantar, ellos si no...¿me entendés? se vuelven locos. Las mujeres estarán bien jorobadas, pero en eso sí se salvan, tienen su alivio todos los meses. Extirpamos lo que pudimos, ya vas a ver. Ahora empezamos a cauterizar con esta loción de pepinos, es muy astringente así que va a arder. Qué viva, si no arde no cauteriza. Y ahora el bálsamo aplacante para cerrar los poros. Aunque aquí alrededor de la nariz no creo que cierren, están demasiado dilatados. Decime ¿vos tuviste acné? porque esto prácticamente ya es piel naranja y no se va más. Es como las estrías, una herida en lo más profundo de la piel y eso es definitivo. ¿Sabés cuándo se hizo las valijas y se mandó a mudar? El mismo día que yo me internaba en la clínica. Si sería sinverguenza, yo desangrándome por abajo y él jarajajá por arriba. Como para que no se me hiciera un fibroma grande como un pomelo. Esa sensación helada que tenés ahora es porque los poros quedaron vacíos, completamente vacíos, y el bálsamo trabajó bien a fondo. Se acabó me dijo el médico. Ahora ni menstruación, ni ovarios, ni útero ni nada de nada, estoy vacía, limpia como una tacita de porcelana. Vos tenés que cuidarte mucho, no te dejés estar porque tenés tendencia a piel añosa. Ahora retiramos con este algodoncito y estimulamos la circulación con unas palmaditas. Pero no me quejo ¿eh?. Cuando escucho a mis amigas los problemas que tienen, digo "gracias, fibroma". Preferible estar vacía que estar llena pero con todos los órganos sueltos o caídos, como le pasa a más de una. Tené un poquito más de paciencia porque si las palmadas no son bien secas y de abajo hacia arriba, es lo mismo que nada. Lo que sí, puede ser que hoy te quede la cara un poquito hinchada, tal vez un poco irritada, pero para el civil no se te va a notar. Y para la iglesia menos que menos, a no ser que tengas la piel muy sensible. A lo sumo estarás un poco sonrosada, como ruborizada me entendés, como corresponde a una novia decente. A ver, levantá la cabeza, que te miro. Tenés un poco de mentón huidizo vos, decí que te salvan los ojos. Qué cosa los ojos, cómo engañan ¿no? El los tenía verdes, pero con unas chispitas color miel. Y miraba de una manera...te hacía sentir que...pero qué querés, a través de un velo de tul, mareada de tanto perfume a flores, cualquiera podía parecerte un hombre de verdad. Este es un lunar nomás. Ojalá que no te crezca. Para mí está lista, terminada. Eso sí, no dejes de venir a la vuelta del viaje. Mirá que después de tantos días de...¿me entendés? las hormonas se estimulan. Hay más secreción, más grasitud, más células muertas. Y las células muertas no perdonan. Se depositan todos los días sobre la dermis, y se va haciendo una pátina gris, opaca, escamosa...

 

Inés Fernández Moreno
 
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